Ararteko aclara ley no le permite
reclamar acercamiento de presos
El Ararteko, Iñigo Lamarca, ha comunicado al Ayuntamiento de Amorebieta que carece de potestad legal para intervenir en materia penitenciaria, a pesar de que "a menudo" ha denunciado que la dispersión de los presos o la duración excesiva de su reclusión "agravan las consecuencias negativas del encierro" en determinadas circunstancias. El Consistorio de Amorebieta requirió el pasado mes de julio al Ararteko que mediara para mejorar las condiciones penitenciarias del preso de ETA y vecino de esta localidad José María Sagardui Moja, alias "Gatza", quien permanece en prisión desde 1980. El pleno de Amorebieta aprobó el 15 de julio, con el respaldo de PNV, EB, EA y la plataforma abetzale Zornotza Eginez, una declaración institucional que denunciaba las "pésimas" condiciones en las que se encuentra recluido este interno en la cárcel de Jaén, donde "permanece 20 horas al día dentro de una celda, sin luz natural y sin ventanas". En un informe difundido hoy en el pleno municipal, Lamarca dice "tomar nota" de estas cuestiones y asegura que, "aunque no quepa una actuación directa, las tendremos en cuenta en la labor genérica de promoción de la cultura de los derechos humanos que corresponde al Ararteko". El Defensor del Pueblo Vasco recuerda que las cárceles dependen del Ministerio de Interior, por lo que añade que, en cualquier caso, el Ayuntamiento debería haber elevado su queja al Defensor del Pueblo, institución encargada de controlar a la Administración estatal. No obstante, advierte de que, "al tratarse de materias incluidas en el ámbito competencial de la Administración penitenciaria, resulta muy difícil apreciar algún tipo de irregularidad". "Si bien la legislación penitenciaria habla del derecho de la persona presa a no sufrir desarraigo, también otorga a la Administración un gran margen de maniobra para decidir el centro al que destina a cada recurso", apunta Lamarca. Por otra parte, el Ararteko observa que, en la denuncia formulada por el Ayuntamiento de Amorebieta, se expone la situación general de un preso que resulta "indudablemente muy dura desde el punto de vista humanitario", pero recalca que el Ararteko no tiene constancia de si el recluso se encuentra interesado en que intervenga en su defensa. EFE
